El concejal renovador Claudio Yarmuzko, quién ingresó al Concejo Deliberante de San Pedro de la mano del desgastado intendente Miguel Dos Santos; se ubica en el puesto 10 del Ranking Provincial de concejales.
En los últimos días comenzó a circular una medición provincial sobre la imagen de los concejales de Misiones, reflejando un fenómeno que va más allá de un ranking: la sociedad empezó a mirar a los concejales con otro protagonismo. En un contexto donde la gente reclama cercanía, respuestas concretas y menos confrontación, el rol del concejal volvió a ganar centralidad en la vida cotidiana de los vecinos.
La política municipal atraviesa una etapa distinta. Hoy el vecino valora más al dirigente que está en el barrio, que escucha, gestiona y acompaña los problemas reales. El concejal dejó de ser visto solamente como alguien que levanta la mano en una sesión, para convertirse en un puente directo entre la comunidad y las soluciones. La presencia territorial, el diálogo y la capacidad de construir consensos comenzaron a pesar más que los discursos vacíos o las discusiones estériles.
Estos indicadores también muestran que existe una demanda social de una política más humana y cercana. Los concejales son quienes primero reciben el reclamo, la preocupación y también la esperanza de la gente. Por eso, cuando hay trabajo constante, contacto con los vecinos y compromiso genuino, la sociedad lo reconoce. La confianza ya no se construye desde la distancia, sino caminando los barrios, escuchando y dando respuestas concretas.
