Convertida en un himno de paz y reflexión durante la guerra de Vietnam, una canción de una banda que aspiraba a ser la versión estadounidense de los Beatles ha trascendido generaciones. Inmortalizada en la película Forrest Gump, su letra proviene de uno de los textos más antiguos: la Biblia.

La historia de esta canción comenzó cuando Pete Seeger, tras recibir el consejo de su editor sobre el escaso éxito de sus canciones de protesta, leyó la Biblia. En solo 15 minutos, improvisó una melodía para el capítulo 3 del Libro del Eclesiastés, atribuido tradicionalmente al rey Salomón de Israel.
El tema fue incluido inicialmente en una versión acústica en vivo en el álbum de Seeger The Bitter and the Sweet (1962). Sin embargo, el éxito llegaría años después, gracias a la reinterpretación eléctrica de un grupo que la convirtió en un fenómeno en 1965.
Ese mismo año, la banda The Byrds lanzó el sencillo Turn! Turn! Turn! (to Everything There Is a Season), que en pocas semanas alcanzó el número uno en el Billboard Hot 100. Poco antes, el grupo había conseguido otro número uno con Mr. Tambourine Man, una canción compuesta e interpretada por Bob Dylan.
Jim (luego Roger) McGuinn, Gene Clark, David Crosby, Chris Hillman y Michael Clarke, con profundas raíces en la música folk, formaron la banda en 1964. Tras el éxito de ambos sencillos, publicaron su primer álbum, Fifth Dimension, en 1966. Para algunos historiadores, se trata del primer disco de rock psicodélico de la historia.
La versión de The Byrds de Turn! Turn! Turn! combina la guitarra eléctrica de McGuinn con armonías exuberantes y un ritmo contagioso, fusionando elementos folk y rock con letras ancestrales. La estrofa central del capítulo 3 del Eclesiastés reza: «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado».
El grupo grabó la canción en los estudios Columbia de Hollywood con la intención de repetir el éxito de Mr. Tambourine Man. Después de varios días y cerca de 50 intentos para perfeccionar el nuevo arreglo de McGuinn y Crosby sobre la canción original de Seeger, finalmente Turn! Turn! Turn! quedó registrada en vinilo.
El propio Seeger expresó su agrado por la versión, destacando que mantenía viva la tradición de la música folk. En el libro Songwriters on Songwriting, de Paul Zollo, afirmó: “Por cierto, me gustó mucho el disco de The Byrds; esas guitarras metálicas resonantes suenan como campanas”.
Entre 1967 y 1968, The Byrds experimentó varios cambios en su formación. Con la incorporación de Gram Parsons, la banda tomó un rumbo más orientado hacia el country rock, alejándose del folk rock. Los cinco integrantes originales se reunieron brevemente entre 1972 y 1973, y luego en encuentros informales entre 1989 y 1991, así como en el año 2000.
A pesar de la disolución de The Byrds, la canción ha mantenido su vigencia. Destacan las versiones de Judy Collins en 1969 y Dolly Parton en 1984. Además, Turn! Turn! Turn! se consolidó como un referente cultural gracias a su inclusión en la banda sonora de la película Forrest Gump (1994).