Las stablecoins ganan terreno en América Latina y se consolidan como una nueva vía para operar en dólares

En medio del auge de las criptomonedas y la tecnología blockchain, las stablecoins han dejado de ser una herramienta exclusiva de este ecosistema para consolidarse como una vía concreta para operar en dólares en América Latina.

Las stablecoins ganan terreno en América Latina y se consolidan como una nueva vía para operar en dólares
Las stablecoins ganan terreno en América Latina y se consolidan como una nueva vía para operar en dólares

Su uso crece tanto entre particulares como empresas, impulsado por la necesidad de acceder a una moneda estable en economías marcadas por la inflación, las restricciones cambiarias y las limitaciones del sistema financiero tradicional.

Las stablecoins son criptomonedas cuyo valor está vinculado a un activo estable, generalmente replicando la cotización del dólar estadounidense en una proporción de 1 a 1. Entre las más utilizadas se encuentran USDT (Tether) y USDC (USD Coin).

A diferencia de activos volátiles como Bitcoin, que pueden experimentar fuertes fluctuaciones en horas, las stablecoins buscan mantener estabilidad. Esta característica las hace especialmente atractivas para quienes priorizan la previsibilidad sobre la especulación.

En la práctica, funcionan como dólares digitales que se almacenan en billeteras virtuales y pueden enviarse o recibirse desde cualquier parte del mundo sin la intervención directa del sistema bancario tradicional.

Según datos de la plataforma de análisis RWA.xyz, el mercado global de stablecoins superó los 300.000 millones de dólares a mediados de marzo de 2026 y ya cuenta con más de 236 millones de usuarios, lo que indica que este fenómeno ha dejado de ser marginal para convertirse en un componente estructural.

“Las stablecoins ya no son solo una herramienta del mundo cripto: en América Latina se están transformando en una forma concreta de operar en dólares, tanto para ahorrar como para mover dinero entre países”, explicó Alejandro Estrin, country manager de Kast.

### Stablecoins en América Latina: una demanda regional que impulsa la adopción

América Latina se destaca como uno de los principales focos de crecimiento debido a que, tanto individuos como empresas, piensan en dólares pese a operar en economías locales con alta volatilidad.

En Brasil, por ejemplo, autoridades del banco central indicaron que cerca del 90% de los flujos vinculados a criptomonedas están asociados a stablecoins, especialmente en pagos y compras internacionales.

### Las stablecoins se consolidan en Latinoamérica: qué ocurre en Argentina

Argentina presenta una de las tasas de adopción más elevadas de la región: se estima que entre el 18% y el 20% de los adultos utiliza criptoactivos, incluyendo stablecoins. Sin embargo, su uso sigue concentrado principalmente en la preservación del valor.

“Lo que observamos en países como Argentina es que la adopción ya es masiva, pero todavía está más vinculada a proteger el valor que al uso cotidiano. Ese es el próximo gran paso”, señaló Estrin.

### Transferencias más sencillas y sin intermediarios

Un factor clave en el crecimiento de las stablecoins es la simplificación de las transferencias internacionales. A diferencia del sistema bancario tradicional, estas criptomonedas permiten enviar dinero que se liquida directamente en la red, sin intermediarios ni horarios restrictivos.

Esta modalidad reduce los tiempos y aumenta la previsibilidad de las operaciones. Según el Banco Mundial, en el primer trimestre de 2025, enviar 200 dólares al exterior costaba en promedio un 6,49%, con servicios bancarios que podían superar el 14%.

“Las stablecoins no siempre son más baratas, pero sí cambian la lógica: eliminan intermediarios y permiten que el dinero se mueva de forma directa, con validación en tiempo real”, explicó Estrin.

### Stablecoins en América Latina: de activo digital a infraestructura financiera

Los datos reflejan una tendencia clara: en Argentina, las stablecoins representan el 61,8% del volumen de transacciones cripto, mientras que en Brasil alcanzan el 59,8%, ambos valores superiores al promedio global.

Además, lideran la entrada al ecosistema: en 2024 explicaron el 39% de las compras de criptoactivos en América Latina, lo que demuestra que muchos usuarios acceden directamente a instrumentos vinculados al dólar.

Para Kast, el desafío actual no es sumar usuarios, sino mejorar la experiencia: el próximo paso es que pagar con stablecoins sea tan simple como poseerlas. Para lograrlo, las plataformas deben resolver la complejidad técnica en segundo plano y ofrecer una experiencia fluida para el usuario.

En este contexto, las stablecoins comienzan a posicionarse como algo más que un activo digital: constituyen una nueva capa de infraestructura financiera que permite convertir la demanda de dólares en un sistema más ágil, global y accesible.

“Más que una moda, estamos frente a un cambio estructural: las stablecoins están transformando cómo las personas acceden, usan y transfieren valor en la región”, concluyó Estrin.

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