Crisis política: se mueven los precios de los insumos y bienes importados

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El sismo generado por las PASO en el oficialismo, sumado a la volatilidad del billete paralelo, genera incertidumbre entre importadores e industriales La crisis política que provocó un sismo en el Gobierno luego de las PASO, sumado a la alta volatilidad del dólar blue, que avanza y retrocede pero siempre amenaza con superar el techo del récord del año (con el agravante de que más analistas aseguran que podría cruzar la frontera psicológica de los 200 pesos en el corto plazo) provocó que los empresarios argentinos se hayan quedado sin un valor de referencia para el dólar.

 

Esto, está impactando en diversas ramas de actividad, incluyendo un amplio abanico de sectores industriales, el agro y el sector de la construcción. Así, aunque los insumos hechos afuera ingresan al país atados a la cotización del dólar oficial, los importadores ya aplican “retoques” en el valor de venta dentro de la Argentina.

Desde el otro lado del mostrador, referentes de nichos como el real estate y la metalmecánica aseguraron a iProfesional que el movimiento obedece al temor de un nuevo ajuste al cepo (especialmente tras los reclamos del kirchnerismo de un viraje de la política económica) como a la eventual devaluación del peso.

Quienes dominan el negocio del ingreso de insumos entienden que las turbulencias de esta etapa pos PASO, con operaciones y pases de factura en el oficialismo, podrían redundar en cambios posteriores, todos fuertes, que restringirían aún más el acceso al “billete verde” más barato.

De ahí que, sobre todo en los últimos días, comenzaron a reducir el volumen de venta de artículos clave para distintos rubros y, en simultáneo, comenzaron aplicar un “dólar celeste” en las operaciones con sus clientes. En el mercado de insumos para la construcción hablan de subas de entre el 10% al 15% en las últimas semanas, especialmente en productos importados y que están completamente atados al valor del billete verde.

“Cuando vas a cerrar una operación en pesos y hacen la conversión, se aplica ese incremento intermedio. Los importadores están haciendo una diferencia importante, alentada por el contexto de inestabilidad cambiaria que se aceleró en estos días. Incluso ganan más vendiendo menos mercadería. Y en ese vender menos vuelven a ganar porque reducen costos operativos”, comentó a iProfesional Darío López, presidente de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y socio en la desarrolladora Arquitectonika.

“Los importadores comenzaron a cubrirse en las semanas previas a esta elección. Primero, se stockearon fuerte por si hay alguna suba en el dólar oficial, que es el parámetro habilitado para la compra de insumos del exterior. Después, aplicaron un porcentaje de incremento (de entre el 10% al 15%) porque argumentan que la mínima suba del ‘blue’ les puede cambiar el esquema de costos operativos. De esa forma, se alzan con una diferencia importante”, añadió.

López señala que la nueva vigencia de un “celeste” alcanza a la mayoría de los productos que se utilizan en la actividad de la construcción. “Hierro, aluminio, determinadas variedades de vidrios especiales, tienen ya ese cambio en el precio”, afirmó.

“También rige para toda la grifería, las pinturas. No es algo que afecte únicamente a la construcción, claro. Este dólar intermedio también lo aplican los importadores que operan en rubros como la metalúrgica, las industrias en general. La diferencia la terminará cubriendo el bolsillo de la gente con más suba de la inflación”, agregó.

En el ámbito del agronegocio, organizaciones como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) vienen detallando una suba sostenida de los insumos, luego del alza del “blue” que se dio durante la previa a las PASO. Desde neumáticos para la maquinaria como productos químicos del orden de los fertilizantes, todo depende del precio final que coloquen los importadores.

En los últimos meses, éstos han fijado “retoques” de cuanto menos el 3% mensual al valor que pagan algunos clientes.

“Cuando los dólares paralelos empiezan a despegarse de la moneda por la cual se intermedia y se comercializan las importaciones y las exportaciones, automáticamente se complican las importaciones, porque hay importadores que por el cepo a veces no consiguen las divisas oficiales para importar y lo deben hacer tomando como cotización a los dólares financieros, eso indefectiblemente se traslada a inflación y tiene impacto en el agro”, declaró recientemente un economista cercano a la entidad.

Lo paradójico es que, pese a que el blue en la semana posterior a las PASO detuvo su ritmo alcista e, incluso, bajó unos pesos, esto no tuvo su correlato en los precios de insumos.

 

Miedos y aumentos

Si bien aún no se perciben cambios en la modalidad de cobro en automotrices y concesionarias, la posibilidad de que se generen cambios en el tipo de dólar que se tome de base para las operaciones de venta a cubrir con pesos es una opción que comienza a discutirse en los márgenes del sector.

Hoy por hoy, la falta de acceso al billete verde complica fuerte tanto a las unidades importadas como a las que se producen en el país. Respecto de esto último, vale recordar que según el modelo el porcentaje de componentes provenientes del exterior que se requieren para su desarrollo total va del 50 al 70 por ciento.

Por la falta de unidades importadas y por el fuerte “estoqueo” que están viendo en el sector, los potenciales compradores se enfrentan a dos problemas: o tienen que esperar meses por un modelo (hay marcas que están hablando de entregas recién para el arranque del 2022 y a precio abierto) o directamente, deben convalidar sobreprecios que pueden superar los 200.000 o 300.000 pesos por una unidad, si es que quieren el 0Km con retiro inmediato.

Una consecuencia particular de este escenario es la notable revalorización que evidencian los usados, los cuales a partir de la escasez comenzaron a elevar sus números de ventas y, también, sus precios.

Pedro Brandi es titular del Grupo Construya, la organización que integra a los principales proveedores de materiales en el ámbito de ladrillo. En diálogo con iProfesional, también habló de un “stockeo” disparado en el último tiempo, comportamiento que ligó directamente al temor a una devaluación del dólar oficial.

“Muchos proveedores se han estado cubriendo elevando su nivel de importaciones. En tanto temen una devaluación cercana, adelantan compras. Que tengamos esta brecha entre el oficial y el paralelo alienta una incertidumbre peligrosa y empuja a muchos a cambiar los precios por si también hay complicaciones para acceder a más dólares”, dijo.

El directivo remarcó que “el ‘blue’ siempre empuja al oficial”, por lo que en el segmento del ladrillo hay temor respecto de lo que pueda pasar con el dólar “barato”.

“El problema es que los costos en estos cambios los terminará afrontando el consumidor, como ocurre casi siempre. Hierro, cableado, químicos, repuestos, vienen importados”, comentó.

Para luego concluir: “El importador, ante la primera señal de peligro, se stockea y aumenta. Se cubre, que es lo que estamos viendo. Y eso genera una bola de nieve, porque quien compra interpreta que subirá el costo de construcción y entonces acelera la demanda de productos que entran escasos. La volatilidad del dólar paralelo nos vuelve a meter en un gran problema. Quién sabe qué pasará con la inflación tras las elecciones de noviembre

 FUENTE :PRIMERA EDICIÓN

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