Un joven español relató públicamente las consecuencias del trágico incidente ocurrido durante su luna de miel en las Maldivas, donde perdió una pierna tras un ataque de tiburón.

“Quiero recuperar mi vida. No ha sido fácil para nosotros. Estoy enfocado en mi recuperación y no voy a rendirme”, declaró Borja García, quien recientemente regresó a España y brindó una entrevista al diario ABC el 11 de mayo.
El 11 de abril, exactamente un mes antes, este médico de 31 años fue gravemente herido por al menos un tiburón mientras participaba en una excursión acuática en el océano Índico junto a su esposa Ana. En esa ocasión, buceaban cerca de Gaafu Alif, un atolón de la isla de Kooddoo, parte de la República de Maldivas, un país conformado por miles de islas, muchas de ellas deshabitadas.
Inicialmente, Borja recibió atención médica y fue estabilizado en Viligili, una isla cercana. Posteriormente, fue trasladado de urgencia en avión a Malé, la capital de Maldivas, donde ingresó al hospital ADK, un centro médico de alta complejidad.
Según informó la agencia española EFE el 17 de abril, debido a la gravedad de la lesión, los cirujanos debieron amputarle la extremidad afectada. Sin embargo, tras varios días de internación, logró salir adelante.
El 28 de abril, Borja publicó un mensaje en su cuenta de Instagram para conmemorar su primer mes de casados, en el que reflexionó sobre la difícil experiencia vivida. “El 11 de abril nos enfrentamos probablemente al episodio más cruel y salvaje de nuestras vidas. Pero ni un solo momento dejamos de confiar en que aquello sería solo una piedra en el camino; que, pasara lo que pasara, encontraríamos la manera de salir adelante. Y lo hicimos”, escribió.
Agregó que “hay momentos que te cambian para siempre, en los que entiendes lo frágil que es la vida, pero también la fuerza que uno puede llegar a sacar cuando todo parece derrumbarse. Si algo tengo claro después de todo ello, es que no había mejor persona con quien atravesar dicha tormenta”, en referencia a su esposa, a quien agradeció profundamente.
Asimismo, manifestó su gratitud hacia todas las personas que lo apoyaron: “Todas las manos que se unieron, todos los mensajes y cada oración que se hizo por mí, estoy seguro de que llegaron de forma exprés al cielo y, de alguna manera, me trajeron de vuelta”.
Tras el incidente, las autoridades locales iniciaron una investigación. De acuerdo con EFE, el ataque ocurrió cerca de una planta procesadora de pescado, un área con alta presencia de tiburones. Según un artículo del sitio especializado en buceo Scubaverse del 14 de abril, la planta no había vertido desechos de pescado durante una semana, y el grupo al que pertenecía Borja fue el primero en ingresar al agua tras ese periodo.
Una fuente local citada por Scubaverse señaló que “es probable que los tiburones estuvieran en un estado de gran hambre y expectación. Cuando el grupo saltó al agua, la entrada pudo haber desencadenado una respuesta depredadora”.
El diario español El Periódico Mediterráneo informó el 16 de abril que, según la familia de la esposa de Borja, lo ocurrido fue una negligencia grave por parte de la empresa contratada para la excursión. No obstante, Borja indicó a ABC que prefiere no comentar públicamente si presentará o no una denuncia contra la empresa.
Con información de EFE.
