Las provincias vuelven a reclamar por falta de vacunas

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El principal problema se da con el suministro de la que protege contra meningococo. En la Secretaría de Salud dicen que el presupuesto “está garantizado”. 

 

 

 

Hace menos de un año, cobró estado público una carta en la que 23 jefes de los programas de inmunizaciones del país manifestaban “profunda preocupación” por faltantes de vacunas y discontinuidad en la entrega de suministros. Ahora, desde algunas provincias vuelven a encender señales de alarma: reclaman por distribución irregular, sostienen que las cantidades entregadas de algunas de las vacunas del calendario no alcanzan para cubrir la demanda y advierten que hay chicos que no están debidamente protegidos por la imposibilidad de completar los esquemas en tiempo y forma. Desde la Secretaría de Salud de la Nación enfatizan que el presupuesto “está garantizado”.

 

 

 

En muchas provincias, según pudo averiguar Clarín, el principal problema se da en el suministro de la antimeningocóccica: las cantidades enviadas no alcanzan para las dosis que deben recibir los bebés a los 3, 5 y 15 meses (la de los 11 años se encuentra postergada desde agosto del año pasado). En las reuniones que mantienen los jefes del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), también se plantean quejas por dificultades con el stock de vacunas contra la varicela, rotavirus y triple bacteriana acelular (la dTpa, que protege contra difteria, tétanos y tos convulsa).

 

 

Uno de los casos es el de Santa Fe. “Recibimos sólo un 25% de lo que correspondería y estamos a la espera de regularizar la situación. La más crítica de todas es la vacuna del meningococo; cerramos el 2018 con la entrega del 50% de lo que necesitábamos. Es decir que tenemos niños con esquemas atrasados, a los que se suman los que tienen que vacunarse este año”, manifestó Andrea Uboldi, ministra de Salud de la provincia, quien señaló que autoridades sanitarias nacionales enviaron una nota en la que indican que “en febrero se haría el esfuerzo para la regularización”.

 

 

 

Desde el Ministerio de Salud salteño informaron que este mes la provincia recibió poco más de la mitad de las dosis necesarias de la vacuna contra meningococo (4300 de 8000), que esa cantidad llega “con suerte” y que el envío se realiza cada dos meses, según publica La Gaceta.

 

 

El mes pasado, una nota enviada a los representantes de los diferentes hospitales porteños desde el Programa de Inmunizaciones de la Ciudad les comunicaba que hasta que se regularizara la distribución de la triple bacteriana acelular (dTpa), se debía priorizar la vacunación de las embarazadas. El calendario nacional establece que también deben recibirla niñas y niños de 11 años.

 

 

Consultado por este diario, Mario Kaler, secretario de Promoción de la Salud, Prevención y Control de Riesgos, subrayó que “está garantizado el presupuesto de todo el año” para inmunizaciones. “Están entrando y van a seguir ingresando”, dijo sobre las vacunas contempladas en el calendario -de aplicación gratuita y obligatoria- y enfatizó que “no se baja ninguna”. Algunas se adquieren a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el mecanismo de compra internacional. “Nosotros hacemos los pedidos y, en la medida que ingresan, se van entregando a las distintas provincias para cubrir las solicitudes. Hay casos, como en el de Santa Fe, que de acuerdo a su capacidad de almacenamiento, no se les puede entregar las necesarias para todo el trimestre y el envío se hace en forma mensual. La logística sí, por ahí tarda un poquito, una semana. Pero no va a haber inconvenientes, todas las vacunas del calendario van a estar aseguradas, con presupuesto y se van a ir entregando durante todo el 2019”, afirmó.

 

 

El funcionario, además, confirmó que en febrero “comenzará a normalizarse” la provisión de antimeningocóccica para cumplir con la estrategia de a vacunar a adolescentes de 11 años, dosis que está postergada en el sector público hace cinco meses por disposición de las autoridades sanitarias nacionales debido a “problemas de provisión”. En las próximas reuniones de jefes PAI se planeará la forma en la que se hará el recupero de esquemas atrasados, dijo.

 

 

Respecto de los problemas registrados con la dTpa Kaler sostuvo que “si bien en el último mes del año se demoró un poco, ahora estamos recibiéndola y se va a entregar”. E insistió: “Más allá de esta pequeña contingencia no va a haber inconveniente con ninguna de las vacunas”.

 

 

La funcionaria santafesina reconoció que mantienen “comunicación permanente” con el Estado nacional y que continúan recibiendo dosis “pero en cantidades insuficientes”. Y manifestó su preocupación porque “algunas personas llegarán con sus chiquitos y no estará la vacuna y estamos tratando de explicarles que hay vacunas que estamos esperando y que, en la medida que lleguen, las estaremos distribuyendo”.

 

 

Pablo Bonvehí, miembro de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), reconoció que en las reuniones que mantienen con jefes de los programas provinciales “algunos de ellos exponen dificultades en que les lleguen vacunas en tiempo y forma”. En ese sentido, el también integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) expresó: “Independientemente de cuál sea el origen, cualquier falta o atraso en la disponibilidad de vacunas en los distintos vacunatorios públicos genera bajas de coberturas. Eso tiene un impacto negativo porque en contextos económicos difíciles, muchas veces la gente tiene una sola oportunidad de ir a vacunarse, si tiene que ir otro día a lo mejor no vuelve; genera también pérdida de confianza en el sistema”.

 

 

 

Coincide Carla Vizzotti, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE): “Es difícil pensar que desde los vacunatorios se falte a la verdad diciendo que existe una irregularidad en la entrega de insumos. En este sentido el impacto negativo es evidente e innegable. Mas allá de la interrupción de la provisión de la vacuna contra meningococo a los 11 años, que debe reiniciarse lo antes posible, la entrega irregular de insumos atenta contra la planificación de las acciones por parte de las jurisdicciones, genera pérdida de oportunidades, desgasta al equipo de salud y la confianza de la población en el sistema. Sin dudas constituye un problema y requiere una solución urgente”.

 

 

Fuente: Clarín.

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